Escuela de Arte Francisco Alcántara.
Calle Francisco y Jacinto Alcántara, 2
28008 Madrid

Historia

La Escuela de Arte Francisco Alcántara fue fundada en 1911 por Francisco Alcántara Jurado. Este ilustre personaje renovador de la pedagogía y ligado a las corrientes más progresistas de su época, fue también un prestigioso crítico de arte, catedrático y pintor.   Dedicó también gran parte de su trabajo a reavivar la tradición alfarera y cerámica, culminando este interés y dedicación con la fundación de este centro de enseñanza.

La escuela inició su actividad en el nº 12 de la calle de Fernando el Católico. En 1934 se trasladó a los terrenos llamados de "La Tinaja”, próximos a la ermita de San Antonio de la Florida, en los que estuvo la Escuela-Fábrica de los hermanos Zuloaga.

Francisco Alcántara consiguió consolidar definitivamente el proyecto al lograr un acuerdo entre el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes y el Ayuntamiento de Madrid, en el año 1920, por el que ambas instituciones compartirían a partir de ese momento la responsabilidad y el mecenazgo de esta enseñanza en la capital.  La construcción de un edificio de nueva planta, obra del arquitecto Luis Bellido González, y la dotación de nueva maquinaria como molinos, prensas, tornos y hornos, serían el comienzo de una dilatada y rica historia en este emplazamiento.

El Centro fue poco a poco adquiriendo un gran prestigio gracias a sus revolucionarios métodos de enseñanza con los que se identificaron, entre otros muchos intelectuales y artistas como Sorolla, Zuloaga, Muñoz Degrain, Menéndez Pidal y Ortega y Gasset, comenzando a exhibir sus trabajos en lugares como el Círculo de Bellas Artes, patio de Cristales del Ayuntamiento, patio del Ministerio de Estado o las Escuelas Aguirre.

Tras la guerra civil, se reanudaron las actividades docentes en el curso 1939-40, continuandose la labor iniciada con más ilusión y proyección exterior.

El Centro se encuentra situado en un paraje excepcional, rodeado por el parque del Oeste y por los nuevos jardines del Pasillo Verde ferroviario, sigue conservando en sus proximidades el edificio y horno de la antigua Fábrica de La Moncloa . La aulas y talleres, ubicados en el pabellón Bellido, cuentan con un maravilloso jardín diseñado por el pintor y paisajista Javier de Winthuysen.